02 diciembre, 2013

ALBORADA



La alborada modula
en el valle de nubes de mil pájaros
un trinar de caricias

Vestidas las montañas
desliza el rocío de las cúspides
bajo un cielo profuso

Entre hierba mojada
relucen los matices de los pétalos
abriendo al sol sus labios.

En prados de silencio
cabalgan los corceles mayestáticos
cautivos de la magia

El fogón amanece
con su olor y sabor mortal de júbilo
tal cual albas pasadas

Cercano se oyen voces
los mugidos reclaman llenar ánforas
en tempranero ordeño.


28 noviembre, 2013

¿Y QUÉ HARÁS DAMISELA?


Te elegí como amiga y compañera,
idealizada musa, en su momento,
una suave mañana en primavera.

Mágicas ilusiones en el nido
día a día bañando los anhelos
sin señales de cuerpo decaído.

A pesar que el amor sigue viviendo,
alimentando unión con mil detalles,
como río sin beso de los valles
el dolor de mi amor estoy sintiendo.

Ha muerto la ternura de estos años
-la pareja real ahora somos-,
me retiro sin divas en los domos,
envuelto por la burla y los engaños

Haciéndote sentir tan deseada
-vivías en el hastío y la indolencia-,
con misterios y encantos en cascada
-por mí no te sentías  cortejada-.

¿Por qué no desnudé tu confidencia?

Fenecen fantasías en el lecho
-mentido de saciar tus exigencias-,
celoso de borrar  viejas carencias
-un puñal frío clavas en  mi pecho...-
no puedes ya aliviar serias dolencias.

Talo la negra selva de tu cuento
abriendo la cortina del silencio,
en el manto del tiempo mi lamento.

¿Y qué harás damisela?.
Tu afrenta no se irá  con la ventisca;
mi dolor no desvela,
hoy soy piedra, mañana la arenisca.
Encontraré la dama de mi cuento
la ribera y el mar,  olas y viento.

Yo seré el dulce rey, tu una plebeya;
meditará el vasallo una y mil veces
ser protagonista de tu crisopeya.

AGUA, VIENTO, SOL Y LUNA




Agua, bajo cielo desnudo o en guarida
refresca el manto de tierras destruidas
renaciendo las simientes cohibidas
en pradera por la aridez  imbuida.

Viento, galera de la brizna esparcida,
de verdes anemófilas  invadidas,
arquitecto de relieves sin huida,
base de murallas de agua endurecidas.

Sol, luz palpitante en tu seno nacida
reciben alegres aguas convencidas
que todas ellas no serán absorbidas
camino a nívea nube desposeída.

Luna, por lo interminable revestida,
testigo de las aguas del mar blandidas,
con mesura del tiempo comprometida,
espejo del sol en horas deslucidas.

¿Qué será de la tierra con sus partidas?
La leontina de fauna contravenida,
los matojos dormidos  en estampidas...

En esta tierra noble no habría vida.

VOCES DEL MAR
















Soy agua que se agita con violencia
violencia que se abraza con  el viento
sorprendente;
viento y agua engendrando una cadencia
cadencia de bramidos o en estruendo
inquietante.

Aguacero de lluvia en costa rompe
rompe la ola bañando la ensenada
atrayente;
ensenada vestida que corrompe
corrompe la arenisca enamorada,
excitante.

Enamorada la ola, arena arranca
arranca de su manto un amor suave
acariciante;
suave ensueño de amor las abarranca
abarranca, en olvido, don de llave
amenazante.

Llave que nunca puede emanciparlas 
emanciparlas para no salvarlas.

¡Espeluznante!

ALONDRAS




Alondras  descendidas como rocío de riego
emprenden  vuelo entre el  perfume de rosas,
cruzan en el desmán  de los jadeos del viento
a saciarse de dulzura en panales sin formas.
Repletos de miel para bautizar su juramento.

Sin temores a sombras y tiniebla
se aproximan a trote de corceles,
sus plenos escoltados por la niebla.
La alegría en alcázar de Cibeles.

Refugio de cuerpos frescos sin yermo,
confundidos entre velo de seda y vendas,
el calor del verano funde el frío del invierno,
el hambre se eclipsa cuando está satisfecha.
Lleno de fruto el vientre, la pasión desecha.

Alondras acogidas  en el nido
-el fruto natural levanta  en vuelos-,
por años un amor  fortalecido
la muerte ha quebrantado sus anhelos.

En los jadeos del viento,
escoltados por la niebla,
funde el frío del invierno

un amor fortalecido